EL SECRETO DE VELÁZQUEZ

El arco de medio punto que preside la entrada de El Secreto de Velázquez, también inspira nuestro nombre e ilustra su artístico e inconfundible logotipo.

Una cuidada restauración liberó los arcos y paredes de ladrillo al fresco de la carbonera original del edificio, que data de 1895. Hasta bien entrados los años 70, aquí cada vecino se abastecía de su propio carbón y leña.

Dotado de una misteriosa elegancia, este rincón histórico de Madrid invita a disfrutar de unas copas en una exclusiva intimidad, sin que se perciba el paso del tiempo.

Lámparas de alambre alumbran suavemente un techo de corrientes azul cielo, en agradable atmósfera de sobremesa y afterwork. Con más de 50 referencias, sus dos barras exhiben 23 ginebras Premium. “Aquí puedes tomarte una copa después de comer o cenar sin necesidad de coger el coche”, explica Ainhoa Gutiérrez.